Soy la solución. Albert Vidal. En la Abadía. Madrid.
Monólogo brillante, entretenido y muy sorprendente. Vidal, si cambian la d de su apellido por una t, se entiende este espectáculo a la perfección.
Vital y salvaje, salta literalmente al escenario, a modo de arena de circo, púlpito, o estrado de desfile o cualquier otro acto político. Pero no es un actor, ni un bufón lo que tenemos delante, se trata más bien de un bicho, de un ánimal suelto en escena, a veces Luis de Funes, Nosferatu, Jacques Tatí, …
La lista de guiños ajenos y propios que manejó ayer noche me sería infinita de enumerar.
Delic¡oso.
D.
-
Archivo
- diciembre 2014
- noviembre 2014
- octubre 2014
- junio 2013
- marzo 2013
- febrero 2013
- enero 2013
- diciembre 2012
- noviembre 2012
- octubre 2012
- septiembre 2012
- agosto 2012
- julio 2012
- junio 2012
- mayo 2012
- abril 2012
- marzo 2012
- febrero 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- noviembre 2011
- octubre 2011
- septiembre 2011
- julio 2011
- junio 2011
- mayo 2011
- abril 2011
- marzo 2011
- febrero 2011
- enero 2011
- diciembre 2010
- noviembre 2010
- octubre 2010
- septiembre 2010
- agosto 2010
- julio 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- julio 2009
- junio 2009
- mayo 2009
- abril 2009
- marzo 2009
- febrero 2009
- enero 2009
- diciembre 2008
- noviembre 2008
- octubre 2008
- septiembre 2008
- agosto 2008
- julio 2008
- junio 2008
- mayo 2008
- abril 2008
- marzo 2008
- febrero 2008
-
Meta
Pingback: Un oso anda suelto at El teatro de Tina